Rachel Whiteread

    Atributos

    • Mujer

    Acerca del artista

    Vive y trabaja en una antigua sinagoga en Londres con el socio a largo plazo y compañero escultor Marcus Taylor.
    Nació el 20 de abril es un artista inglés, conocido por sus esculturas, que suele toman la forma de moldes
    1993: Ganó el Premio Turner

    achel Whiteread (Londres 1963) comenzó estudiando pintura (Brighton Polytechnic) para pasarse a la especialidad de escultura (Slade School of Fine Art). Se dio a conocer rápidamente después de que con su primera exposición individual ganara a continuación el prestigioso premio Turner en 1993. Cuatro años después ya representó al Reino Unido en la Bienal de Venecia.

    Trabaja con moldes en diversos materiales sobre objetos y casas. Emplea escayola, resina, goma de caucho, poliestireno, fibra de vidrio, cemento dental… Con ello revela lo que hay debajo de la superficie de los objetos cotidianos, logrando que se perciba lo extraordinario que yace bajo lo ordinario. El resultado va más allá de la representación literal. Sus obras, casi-objetos, resultan vagamente familiares pero al mismo tiempo, intrigan con su apariencia surreal. Sus piezas no son esculturas, no son reproducciones fundidas de un algo volumétrico sino el espacio que lo circunda. Atrapando este espacio descontextualizando, la forma  logra que lo cotidiano cobre carácter de simbólico (lo que en realidad es), el molde de un baño se convierte en un sarcófago; el de la pila de una cocina en una bautismal; el interior de una bolsa agua caliente en un torso de las Cíclades, en el origen de la escultura clásica.

    Pero en la revelación de volúmenes vetustos es donde Whiteread muestra con mayor fuerza  los ‘lugares’ que crean en su interior esos contenedores del tiempo, de las memorias, incluso las olvidadas ya por todos, que son los objetos y las viviendas que con su forma ‘contienen’. Son ‘memoria sin recuerdo’, porque ya nadie posee esos recuerdos pero se entiende y sabe que esos objetos y viviendas ‘contienen recuerdos’ para otras personas ausentes, aunque nadie ya los identifique. Whiteread consigue algo similar a lo que transmiten las ruinas y objetos arqueológicos. Se saben que son el recuerdo de algo y de alguien pero nadie sabe ya leerlos, al menos en el sentido de compartir las emociones que esos recuerdos conllevan. Es muy hermoso que Whiteread lo transfiera a los objetos  y casas que, si bien, no son importantes porque no tienen ni la antigüedad ni la relevancia requerida son, también, portadores de no-recuerdos. La historia de la vieja caja de su madre se puede extender a la de cada uno. Rara es la persona que no tiene o redescubre, objetos y ‘cajas’ absolutamente inservibles para los otros, pero que para uno son inestimables porque ‘contienen’ emociones, es decir, disparan recuerdos muy profundos e íntimos cuando se está en presencia de ellos. Las personas que nos quieren ya no los comparten pero saben que son o fueron importantes para el otro. Es el paso del recuerdo al contenedor de la memoria sin recuerdo. El Premio Turner le fue otorgado por su “Ghost” (fantasma), el molde del interior de una vieja pequeña casa adosada condenada al derribo. Es decir, no realizó el molde desde el exterior de la casa, sino desde el interior. En el 2000 lo hizo con una librería, con sus estanterías y libros para el Monumento a la Memoria del Holocausto en Viena. Su trabajo así transfiere la experiencia personal, el ámbito de la memoria sin recuerdo de las personas que recuerdan y quieren al que poseyó ese recuerdo, al de la categoría de lo colectivo. En una ecuación que va desde el (recuerdo en un individúo)+(memoria sin recuerdo de un individuo recordado por las personas que le quisieron)= (memoria colectiva que valora esa memoria sin recuerdo), la memoria que compartimos  como colectivo atesorando las memorias sin recuerdo de los individuos. Esto resulta trágico y sobrecogedor cuando la memoria sin recuerdo evoca las vidas segadas violentamente.

    Otros artistas que podrían interesarte