El último trabajo de Prudencio Irazabal se podrá ver en la Galería Helga de Alvear hasta el 4 de Mayo de 2013. Se presentará en Madrid el próximo 14 de marzo de 2013.

El mundo de color y luz de Prudencio Irazabal en la Galería Helga de Alvear
Madrid - MAR 11, 2013
La intención de la obra del artista alavés es reubicar al espectador ante el asombro de la percepción. Gracias a utilizar un polímero líquido muy claro al que añade primero un gel para que se mantenga más espeso durante la aplicación, y más tarde, cantidades ínfimas de pigmento, Irazabal consigue crear colores distintos con diversos grados de translucidez.  Este efecto logra producir una sensación de desenfoque en sus pinturas que insinúan una materialidad corporal. Hasta finales de la década de los 90, construía bordes alrededor de la tela para evitar que el diluyente se escurriera a consecuencia de la fluidez y espesor de cada capa de pintura que aplica sobre el lienzo.  Con el tiempo el proceso se simplificó, realizando un cambio de postura de la tela, es decir, pasó de abordar la tela en posición vertical a trabajarla en posición horizontal.
El mundo de color y luz de Prudencio Irazabal en la Galería Helga de Alvear
© Prudencio Irazabal

Desde los ochenta, Irazabal se ha dedicado a desarrollar su investigación del color y la luz.  Sus obras hablan sobre el hecho pictórico en sí mismo y se caracterizan formalmente por la sutileza en la gradación del color, que aplicado en numerosas e imperceptibles capas de veladura, terminan creando manchas carentes de forma, pero con resultados profundos e intensos. El resultado son lienzos que se definen tanto por su extrema transparencia y luminosidad como por los puntos imperceptibles de confluencia entre las pinceladas y las superposiciones de colores. En un texto muy significativo que Miguel Á. Hernández-Navarro  -profesor de Historia del Arte Contemporáneo en la Universidad de Murcia, escritor y crítico de arte- escribe para la Galería ArtNueve, Murcia en 2011, se nos explica el desenfoque de las pinturas de Prudencio Irazabal:

“Junto a la ocultación, otra cuestión central en la pintura de Irazábal es la del desenfoque, que pone en marcha una movilización de la mirada cuya fijeza habitual en un punto se desestructura y comienza a deslizarse de un lugar hacia otro sin tener un sitio en el que pararse o frenarse. Sin lugar a dudas, esta noción del desenfoque proviene de la fotografía, un medio con el que Irazábal ha trabajado y cuya presencia –incluso fuera de campo– es siempre esencial para comprender su obra .



El mundo de color y luz de Prudencio Irazabal en la Galería Helga de Alvear
© Prudencio Irazabal
El desenfoque fue central en los inicios de la fotografía. Como señala Walter Benjamin, estos inicios estuvieron llenos de brumas y de sombras. Según el pensador alemán, hay una especie de verdad que rodea a estas primeras fotografías y que desaparece con la evolución de la técnica, con la instantánea y la definición de la imagen. Hoy vivimos en la era de la alta definición. Las imágenes avanzadas son imágenes absolutamente claras y distintas, con una resolución cada vez mayor. Así son las imágenes de la televisión, del cine o de la publicidad. Imágenes perfectas, que casi consiguen engañar al ojo. Y es paradójico que, en este tiempo del HDI (High Definition Image), todavía las imágenes que tomamos por verdaderas, las que captan el momento de la verdad, son imágenes de baja definición. Las noticias están plagadas de ellas: imágenes de móvil, de cámaras de seguridad, de videoaficionados… imágenes precarias que muestran una relación con la verdad muy semejante a la que Benjamin observaba en la fotografía primera –cuyo régimen de imagen era el mismo de la pintura romántica, que sustituía el dibujo, emblema de la razón, por el color, más cercano a la intuición sensible, y que utilizaba la bruma, la niebla o la oscuridad como una forma de presentar aquellas cosas que eran incomprensibles a través de la razón–. En cierto modo, el desenfoque de las pinturas de Prudencio Irazábal no está demasiado lejos de esa relación con la verdad sensible que se sitúa en un régimen distinto al de las imágenes de alta resolución. Frente a ellas, perfectamente definidas, pero absolutamente inmateriales, estas pinturas proporcionan una experiencia de materialidad corporal a través del desenfoque.”
El mundo de color y luz de Prudencio Irazabal en la Galería Helga de Alvear
© Prudencio Irazabal
El mundo de color y luz de Prudencio Irazabal en la Galería Helga de Alvear
© Prudencio Irazabal

ArtDiscover
Luz Massot

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