El CA2M alberga la primera exposición de Halil Altindere en España

Halil Altindere muestra el lado contemporáneo de Turquía
Madrid - MAY 23, 2013

Halil Altindere es un nombre que cada vez va a sonar más en la escena artística mundial después de que Turquía fuese país invitado en ARCO 2013 y la Bienal de Estambul. El Centro 2 de Mayo en Madrid, nos trae la muestra de este artista turco nacido en 1971. Es la primera vez que podemos ver su obra en España, comisariada por Ferran Barenblit.


Mediante diversos formatos: video, pintura, fotografía, instalación o escultura, Altindere nos habla de la Turquía contemporánea, de la imbricación de lo tradicional con lo moderno, lo occidental con lo oriental. Sus obras apuntan a problemas clave de las sociedades contemporáneas, problemas que atraviesan los debates sociales, casi independientemente de en qué punto del globo estemos mirando.

 

Halil Altindere muestra el lado contemporáneo de Turquía
©Halil Altindere, No man's land

En MOBESE, Altindere reproduce unas cámaras de vigilancia instaladas en la Plaza Taksim de Estambul y las recubre de oro brillante. No sólo intenta llamar la atención sobre aquello que se instala en el espacio público para pasar desapercibido, sino que utiliza la ironía para presentar el control en bandeja de plata. Parece decirnos que, lamentablemente, si el envoltorio que recubre las estrategias de control de las instancias de poder es atractivo, tendemos, de forma casi automática, a aceptarlo e integrarlo mejor en nuestras vidas. MOBESE capta aquello que Nuria Enguita llama "estrategias tranquilizadoras”, según las cuales el control es deseable y necesario. Convierte este discurso en un objeto fácilmente reconocido por personas de contextos y culturas distintos porque, en definitiva, el capital es el mecanismo ideológico que se esconde detrás de muchas de estas estrategias.

De la misma forma en Boxing bag nos queda esa sensación de estafa, de “fantasía quebrada”. Un saco de boxeo en medio de la estancia, hiperrealista. Nada separa al espectador de la obra, no hay cuerdas que delimiten el espacio y que nos digan cómo debemos actuar. Da la sensación de que el artista espera que descarguemos nuestra ira sobre el saco, y cuál es nuestra sorpresa al saber que está hecho de mármol.

En Who u looking at? Altindere provee de unas gafas que la persona espectadora debe ponerse y, a través de este dispositivo, observar un vídeo que grabó él mismo paseando por las calles de Estambul cámara en mano. Los viandantes, lejos de tomar una actitud divertida y tolerante, increpan constantemente al cámara, llegando incluso a atacarle físicamente. 

Halil Altindere muestra el lado contemporáneo de Turquía
©Halil Altindere, Mirage

No sabemos a qué responden los ataques que observamos en el vídeo, ya que nuestra actitud es pasiva, y sin embargo la gente nos ataca a nosotros como espectadores, es a nuestros ojos a los que miran para insultar. Who u looking at? reengancha también con MOBESE. Paradójicamente no se consiguen las mismas reacciones cuando una cámara está en lo alto de un poste que cuando ésta se sitúa al mismo nivel de aquellos a los que grabamos. Obtenemos así una respuesta bastante más desafiante y cargada de odio cuando en realidad este acto es potencialmente menos peligroso que una cámara panóptica.

En The monument of Illegal Street Ventor, Altindere crea una escultura de un vendedor negro del Top Manta, de pie, vistiendo una sudadera de una conocida marca de ropa de deporte, y a sus pies una ristra de bolsos falsificados de otras tantas marcas de alta costura. Su presencia en una institución museística y el rápido reconocimiento de esta figura fruto de los tiempos posmodernos nos confirma la “aldea global” en la que vivimos. Al presentarnos tanto el personaje como los bolsos dentro de la misma escena nos está llamando la atención sobre cómo dos cosas totalmente distintas, una persona y unos objetos, son categorizados con la misma etiqueta referente a su ilegalidad o falsificación. Parece hablarnos de un nuevo “fetichismo de la mercancía” donde ya no son los productos “verdaderos” los que otorgan estatus, cualquier producto es válido siempre que sea el simulacro del verdadero. Otra vez la farsa, otra vez el engaño.

Halil Altindere muestra el lado contemporáneo de Turquía
©Halil Altindere, Homage a Mladen Stilinovíc

En Das Kapital descubrimos dentro de la obra de Marx un hueco con una pistola. El espectador no puede nada menos que sonreír ante la forma en que Altindere nos muestra la equivalencia entre capital y violencia. En Homenaje a Mladen Stilinovíc se reapropia de la frase que a su vez el artista Stilinovíc tomó del dictador yugoslavo Tito, “Un ataque a la herencia de la Revolución es un ataque al socialismo y al progreso”, reconvirtiéndola en “Un ataque a mi arte es un ataque al socialismo y al progreso”. Altindere, en un fondo rojo, y con una estética de cómic enmarca la frase en un bocadillo, de tal forma que todo espectador puede ponerse debajo, convirtiéndose en el emisor principal del mensaje, como queriendo convertirnos a todos en pequeños dictadores, y a su vez llevando hasta el ridículo a base de la repetición y el desplazamiento aquella frase inicial. Profundamente crítico pero de forma humorística señala las fallas del sistema, alejándose del estilo panfletario. 

Halil Altindere muestra el lado contemporáneo de Turquía
©Halil Altindere, My mother likes fluxus, because fluxus is anti-art

En la exposición también podemos ver dos de las obras más celebradas del artista: las fotos a su madre en el comedor doméstico. En la primera vemos a una mujer kurda leyendo un catálogo de Pop Art, My mother likes pop-art, because pop-art is colorful. En la segunda vemos la misma escena solo que la mujer está leyendo un catálogo de Fluxus, My mother likes fluxus, because fluxus is anti-art. Los títulos de ambas nos dan la clave: ahora las estrategias de interpretación y asimilación quedan fuera de la academia y de los grandes relatos artísticos para estar  protagonizados por una mujer, la madre del artista, que los reinterpreta en sus parámetros y bajo sus propias herramientas.

En definitiva, Altindere nos habla de un mundo cambiante, en palabras de Farren Barenblit, es "un artista que genera discusión y no conflicto, que nos hace dudar sobre los significados socialmente aceptados. Sus obras se activan buscando la conexión con los espectadores, necesitando del público para que los nuevos significados tomen sentido".

Halil Altindere. CA2M. Móstoles, España

ArtDiscover
Elena Herrera Quintana

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