Bajo este potente título de una dureza crítica innegable, hasta el próximo 3 de Agosto un grupo de 32 artistas contemporáneos se dan cita en una exposición que acoge el Palais de Beaux Arts de Bruselas para hacer frente con su arte a una serie de realidades actuales que afectan y destruyen lenta e incansablemente la cuna de la democracia.

No country for young men: Arte contemporáneo griego en tiempos de crisis.
Barcelona - AUG 11, 2016

La dictadura de las finanzas, los problemas económicos que han transformado nuestro universo cotidiano en meras cifras y cómo todo ello afecta a la totalidad de la sociedad y a las instituciones (ahora también transformada en estadísticas), son la principal motivación para llevar a cabo esta exposición, según afirma su comisaria, Katerina Gregos.

Las obras que ha seleccionado cuidadosamente para esta exposición recogen en sí mismas el espíritu cambiante de las nuevas formas de crear y de organización de los artistas griegos, así como la visión crítica y las emociones generadas a raíz del ya séptimo año de crisis económica para el país heleno:

“No podemos volver la vista hacia otro lado. La violencia del capitalismo financiero y el proyecto neoliberal que lo somete todo a las finanzas, a la productividad y al crecimiento constante, prioriza las finanzas por encima de los seres humanos”.

No country for young men: Arte contemporáneo griego en tiempos de crisis.

Todas las imágenes © Palais de Beaux Arts de Bruselas

Ejemplo muy significativo de este capitalismo descontrolado es el cortometraje del artista Philippe Grammaticopoulos (1970) titulado The Bellies, donde un empresario modifica genéticamente el ADN de unos caracoles para crear una raza inmensamente mayor y saciar así el voraz apetito de un sistema cada vez más exigente, pero que finalmente lo acaba devorando a él junto a todos los seres humanos.

No country for young men: Arte contemporáneo griego en tiempos de crisis.

Todas las imágenes © Palais de Beaux Arts de Bruselas

Como situación histórica que no afecta solamente a Grecia, si no a gran parte de Europa, las obras que Gregos ha seleccionado pretenden conformar una parte del todo que afecta a muchos miles de personas de todo el continente, así como arrojar luz sobre muchos problemas sociales que los medios de comunicación silencian. El silencio de la prensa, nacional e internacional, respecto al desastre humanitario que la crisis está causando y que hasta el momento no se hubiese realizado ninguna exposición semejante en Grecia, hacían para la comisaria aun más necesario llevar a cabo esta muestra para enseñar la parte más humana de la crisis, en un espacio tan emblemático como es la ciudad de Bruselas.

No country for young men: Arte contemporáneo griego en tiempos de crisis.

Todas las imágenes © Palais de Beaux Arts de Bruselas

La crisis ha fomentado la colaboración entre artistas, que se reúnen para debatir a propósito de las consecuencias sociales que la crisis está generando. Ejemplo de ello son el colectivo de artistas, escritores y fotógrafos autodenominados The Collective Depresión Era, especialmente interesados en la pérdida de esperanza de la sociedad griega en el futuro y en el sistema público que es extremadamente defectuoso; o el grupo The Guerrilla Optimists, interesados por promover con sentido del humor acciones de un absurdo optimismo que socialmente está más que soterrado.

No country for young men: Arte contemporáneo griego en tiempos de crisis.

Todas las imágenes © Palais de Beaux Arts de Bruselas

La falta de esperanza y las ruinas de una sociedad mentalmente devastada por la crisis son el eje central de esta exposición. A este respecto el artista Bill Balaskas (1983) se pregunta si es posible que bajo las circunstancias socioeconómicas en las que nos encontramos y en un mundo cada vez más globalizado, Grecia sea algo más que una mera superficie a la que visitar y fotografiar como sucede con las ruinas del Partenón.

Por otra parte, el fotoperiodista Alkis Konstantidinis (1984) con su serie The years of the crisis, muestra con sus fotografías la cara “no visible” de la crisis, que en muchas ocasiones se traduce a meras estadísticas, pero que parece no contemplar estadísticas tales como el ascenso de la tasa del paro en Grecia, el número de personas sin hogar o la cada vez más extendida xenofobia, que se ve acrecentada con el nacimiento de partidos políticos radicales. Sus fotografías reflejan también la violencia que se apodera de las calles debido a las desigualdades y al nacimiento de una nueva “clase social” cada vez más empobrecida, enfrentada con la policía que trata de reducir y controlar las manifestaciones ciudadanas.

En deuda con un momento histórico de cambios muy profundos y de gran trascendencia, los artistas de esta exposición pretenden mostrar la parte más humana de la crisis, así como denunciar y combatir con todos los medios posibles la privación de libertades y de derechos sociales; hechos que globalmente no se muestran con tanta facilidad pero son la consecuencia directa de esta pasión desaforada por las cifras.

 

ArtDiscover

by Estefanía Sánchez

 

  

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