Agnieska Gratza nos da su opinión directa sobre The Other Art Fair para nuestro Experimento Crítico vs. Crítico.

The Other Art Fair, la feria artist-friendly en Londres
Londres - MAY 02, 2013

Experimento Crítico vs. Crítico: Agnieszka Gratza

ArtDiscover envió a Agnieszka Gratza Rodrigo Cañete, dos reputados críticos de arte, a The Other Art Fair en Londres. Queríamos ver que pasaba cuando dos críticos de arte muy diferentes visitaban el mismo evento juntos y escribían sobre ello. Los artículos resultantes muestran la huella que puede dejar la subjetividad del autor en la crítica de arte.

---------------------------------------------------------------

Un artista amigo mío me dijo una vez que los artistas se sienten tan cómodos en una feria de arte como un animal en un mercado de reses. Esto fue en la presentación del Armory Show en Nueva York, donde los artistas raros podían verse escabulléndose, como ilustrando su teoría. No fue así en el The Other Art Fair o TOAF (lo que seguro que ganaría el premio al peor acrónimo del mundo), una feriaen la que abundan los artistas que, por una vez, parecen no sentir vergüenza por estar aquí. Ahora, en su cuarta edición, TOAF se precia de dar una oportunidad a artistas  no representados en ninguna otra galería, para que puedan vender directamente al público, esquivando de forma efectiva a los intermediarios.

Inaugurada en mayo de 2011 en la Bargehouse en South Bank, desde mayo de 2012 TOAF regresó a Ambika P3 en Marylebone en su iteración dos veces al año. Parte de la escuela de ingeniería de la Universidad de Westminster, el vasto espacio de 1300 m2 que solía alojar maquinaria industrial se usa ahora como lugar para eventos pero también para exhibiciones más ambiciosas e instalaciones artísticas como un cine en The Happiest Man de Ilya y Emilia Kabakov, que finalizó tan solo unos días antes del comienzo de la feria, o el Stifter’s Dinge de Heiner Goebbels, una producción multimedia de Artangel que transformó el Ambika P3 en un palacio subterráneo el otoño pasado. Contaba, entre otros, con grandes pianos que parecían moverse por sí mismos y una niebla artificial que se amontonaba sobre una piscina de agua. El recuerdo de la extravagancia del Artangel todavía permanecía en el espacio vacío y subterráneo cuando visité la feria. 

 

The Other Art Fair, la feria artist-friendly en Londres
Instalación 100 Mothers

Uno tendría muchos problemas para encontrar un lugar más provocador para una feria y, en su conjunto, TOAF destaca por su espectacular ubicación, a pesar de las obvias limitaciones del género. Para la duración de la feria, Ambika P3 fue colonizado por stands de un tamaño que iba entre los tres y los siete metros cuadrados (con un coste de entre 690£ y 1450£, sufragado por los artistas), un lienzo vacío con el que cada uno de los más de cien artistas elegidos por un panel de selección (presidido por Yinka Shonibare) podían hacer lo que quisieran. La mayoría consiguieron personalizar el genérico espacio del stand.

The Other Art Fair, la feria artist-friendly en Londres
Ant Pearce, Golden Shark

Los más de cien artistas participantes se igualaban en número a las pinturas de idéntico tamaño realizadas por artistas más establecidos, Dinos Chapman y Grayson Perry entre ellos, a quienes se había encargado pintar un retrato de sus propias madres para la instalación 100 Mothers, simbólicamente observando desde arriba la feria, desde su elevando punto de vista ventajoso en el entresuelo a través del que los visitantes accedían a la feria. También era donde tocaba la banda de música en directo en la noche de la concurrida presentación. “Parece el metro”, escuché a alguien decir. El comentario me pareció apropiado, y no sólo por la variada demografía de la feria.

The Other Art Fair, la feria artist-friendly en Londres
Michelle Abbott

Con un poco de suerte, te daban un stand en la sala de exposiciones principal, que el visitante vislumbraba desde arriba al entrar a la feria. Los menos afortunados habían sido alojados en un stand en la sala adyacente de techos bajos que inevitablemente parecía más estrecha. Los trabajos más llamativos y formalmente variados solían exhibirse en la otra, mientras que el trabajo fotográfico estaba consignado a la segunda (“el rincón de la fotografía” como un artista lo llamó). Evidentemente, había excepciones a esta regla y algunos de mis trabajos favoritos – como los delicados trabajos en papel de Michelle Abbott, tan bien montados, cosido con hilos de colores que formaban intrincados diseños geométricos – habían sido relegados a la periferia de la feria.

El tamaño relativamente pequeño de los stands explicaría parcialmente por qué muchos de los trabajos expuestos eran obras para ser colgadas en la pared. Si la ciudad, como se podía leer en el folleto de la feria, está llena de artistas “que exploran todos los medios: ya sea imagen en movimiento o escultura, dibujos o fotografía”, esta variedad formal no se apreciaba en TOAF. Los únicos trabajos que podían calificarse como imagen en movimiento, como las predecibles cajas de luz de Derrick Santini que tenían una sala para ellas solas, estaban para mí entre los puntos menos atractivos de la feria. Quizás incluso más sorprendente, las esculturas, si bien mejor representadas, eran poco frecuentes. La única pantalla que presumía de pieza de instalación (hecha por Ant Pearce como parte de un conjunto usando pan de oro e hilo destacaba positivamente.

 

The Other Art Fair, la feria artist-friendly en Londres
Michelle Abbott

The Other Art Fair se diseña a sí misma como “no solo una feria de arte” sino “una experiencia artística”. Ciertamente, la experiencia era diferente a la de visitar una feria de arte normal, incluso si tiene cosas en común con otras iniciativas como la Affordable Art Fair. ¿Cuántas ferias de arte pueden presumir de tener “en directo” a la tatuadora nacida en Italia y residente en Londres Mo Coppoletta entre sus atracciones? Hay algo  cautivador en la sensación “hazlo tú mismo” de la feria y la presencia de los artistas – algunos solos, otros con sus parejas o amigos para más comodidad – realmente propicia el debate.

¿Qué es lo que esperan obtener los propios artistas de esta experiencia? Más que una ganancia económica (dado el coste de los stands, pocos venderán lo suficiente como para sufragarlo), parecen disfrutar de la publicidad, el reconocimiento y la oportunidad de compartir sus ideas en público que la feria les ofrece. Una nueva estirpe de artistas-emprendedores con múltiples papeles: a la vez creadores, comisarios, marchantes y promotores de su trabajo.

 

ArtDiscover
Agnieszka Gratza

Parte I de Experimento Crítico vs Crítico: Rodrigo Cañete. ¡FUERA INTERMEDIARIOS!: La exposición de arte en la que a los artistas les encanta conectar

 

Otras noticias que te pueden interesar

Opinión de los visitantes

Comparte tu opinión con nosotros.

Para más información acerca de nuestra política sobre los comentarios de los usuarios en nuestra página, por favor lea nuestra política de publicación.